Historia clínica
ANAMNESIS
Recogeremos todas aquellas condiciones que puedan predisponer al trabajador a padecer o transmitir una enfermedad infecciosa.
• Antecedentes de enfermedad infecciosa.
• Vacunas recibidas en la etapa infantil y adulta.
• Realización previa de algún tipo de quimioprofilaxis.
• Antecedentes de enfermedad crónica cardiaca: presentan un mayor riesgo de infección bacteriana o viral del tracto respiratorio inferior (influenza, neumococo, VSR).
• Antecedentes de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (asma, enfisema, etc.): conlleva asociado un mayor riesgo de infección de vías respiratorias.
• Enfermedades crónicas de la piel (eczema, dermatitis crónica, etc.):
riesgo de infección especialmente con gérmenes del tipo Staphyloccocus Aureus, Streptoccocus Pyogenes, Herpes, etc.
• Enfermedades hemolíticas (anemias de células falciformes, anemias hemolíticas, anemias autoinmunes, etc.), presentan especial susceptibilidad para padecer infecciones por Salmonella, Haemophilus, Neumococo.
• Portadores de catéteres e implantes valvulares (ventriculo-peritoneales, diálisis, etc.). Estos trabajadores suelen presentar además inmunosupresión, con alto riesgo de infección a través de la zona de inserción del catéter, fundamentalmente por Staphyloccocus Aureus, Staphyloccocus Epidermidis, Cándidas.
• Inmunocomprometidos: son todos aquellos trabajadores diagnosticados de neoplasias, neutropenias, transplantados, HIV, terapia esteroides o inmunosupresora. Estos trabajadores pueden ser infectados por su propia flora o por gérmenes procedentes del medio ambiente hospitalario. Con el paso del tiempo la flora normal cutánea, nasofaringea o gastrointestinal
puede ir cambiando y colonizarse con los gérmenes presentes en los lugares de trabajo. Las infecciones adquiridas en el medio hospitalario son debidas a Cándidas, Staphyloccocus coagulasa negativos, Staphyloccocus Aureus y bacilos entéricos Gram-negativos.
• Trabajadoras que están o podrían estar embarazadas. En general se acepta que una trabajadora sanitaria embarazada que realiza adecuadamente las recomendaciones para la prevención de infecciones, y las precauciones universales tiene el mismo riesgo que una profesora de preescolar o un centro de acogida diurna. Los gérmenes que suponen un mayor peligro para la embarazada son el Citomegalovirus, Rubeola, Sarampión, Paperas, Varicela-zóster, TBC, Gripe, Hepatitis E, Parvovirus B19.
• Trabajadores sanitarios con niños a su cargo (especialmente niños menores de un año). Los microorganismos patógenos a los cuales el trabajador no está inmunizado, o aquellos otros que proporcionan solo una inmunidad parcial y no duradera, pueden producir en el trabajador un cuadro de infección severa o un estado de portador asintomático, pudiendo fácilmente transmitir el germen a sus contactos familiares.
Podemos destacar entre los referidos gérmenes al virus de la gripe, a la tosferina, virus sincitial respiratorio, rotavirus y TBC.
EXAMEN FÍSICO
Enfocado a detectar situaciones que puedan aumentar la posibilidad de transmisión de la infección o detectar una inusual sensibilidad a la misma.
También puede servir como línea de base para determinar si cualquier problema futuro tiene relación con el trabajo. Sin embargo no existen datos que sugieran que un examen médico completo sea necesario para los fines de control de infecciones.
PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
a) Especificas: servirán para confirmar la situación inmunitaria del trabajador (VHB, Rubeola, Mantoux, etc.), detectar el microorganismo y llegar al diagnóstico o la sospecha de la afectación por un determinado AB.
b) Generales: no existen datos que sugieran que los analisis rutinarios de laboratorio (hemograma, BQ, orina elemental, Rx, etc,), o el cribaje preempleo en busca de patógenos entéricos sean rentables económicamente, ni útiles de cara a la prevención de riesgos.
CRITERIOS DE VALORACIÓN
Tras la cumplimentación del protocolo clasificaremos a los trabajadores en función del riesgo de infección en:
• Trabajador protegido: no presenta factores predisponentes a la infección, está adecuadamente inmunizado, y con la observancia de las normas básicas de higiene. No presenta un riesgo especial de infección.
No precisa restricciones laborales.
• Trabajador susceptible: presenta factores personales que predisponen a la infección o que impiden la realización de una adecuada inmunización.
En general estos trabajadores a pesar de realizar adecuadas practicas de higiene, deben observar restricciones laborales para aquellas tareas con riesgo alto de exposición.










