EFECTOS SOBRE LA SALUD

EFECTOS SOBRE LA SALUD
INFECCION TUBERCULOSA
De los individuos expuestos a una fuente de contagio, se infectan alrededor del 50%, siendo más susceptibles a ello los niños y jóvenes. La infección supone la presencia de bacilos de modo latente en el parénquima pulmonar del receptor, de forma que los infectados sin enfermedad permanecen asintomáticos, presentando como única evidencia una reacción tuberculínica positiva (PPD+). Esta reacción traduce la existencia de una respuesta inmune mediada por células, que se establece entre 2 y 12 semanas tras la infección, y que en el 85-90% de los infectados, consigue contener la multiplicación del bacilo y el desarrollo de la enfermedad. Pese a ello, las reinfecciones exógenas repetidas aumentan la probabilidad de enfermar. La infección sin enfermedad nunca es contagiosa.
ENFERMEDAD TUBERCULOSA
Sólo la desarrollan el 10-15% de los infectados, sobre todo en los dos primeros años tras la infección (más del 50%).
• TBC Primaria: la presenta el 50% de los enfermos. Es debida a la incapacidad de la respuesta inmunitaria inicial para controlar la infección, desarrollándose la enfermedad precozmente (días o semanas tras la infección). Es la forma casi exclusiva de presentación en niños y jóvenes.
• TBC Postprimaria (reactivación endógena): la presenta el otro 50% de los enfermos. Se desarrolla mucho tiempo después de la infección (meses o años). Es la forma más frecuente en adultos y ancianos. Los bacilos persisten intracelularmente en estado de latencia, multiplicándose cuando existe una disminución de la inmunidad, formándose granulomas característicos
e invadiendo el parénquima circundante. Estos pueden progresar eliminando el contenido (caseum) a la luz de las vias aéreas (diseminación broncógena) o de los vasos (diseminación hematógena). A través de la circulación pulmonar se produce la TBC miliar, y a través de la circulación sistémica puede alcanzar cualquier órgano, dando lugar a formas extrapulmonares. También existe diseminación linfática.
FACTORES QUE FAVORECEN LA PROGRESION DE INFECCION
A ENFERMEDAD:
• La edad: la infancia y la adolescencia son las edades de mayor susceptibilidad.
La edad avanzada conlleva un cierto déficit inmunitario que favorece la reactivación de infecciones latentes.
• Enfermedades: VIH, silicosis, diabetes insulinodependiente, neoplasias (más las leucemias, linfomas y tumores de cabeza y cuello), alcoholismo, adicción a drogas (sobre todo vía parenteral), desnutrición (gastrectomía, derivación intestinal, malabsorción), insuficiencia renal crónica (hemodiálisis).
• Fármacos inmunosupresores: citostáticos, corticoides (a altas dosis y de forma prolongada).
• Embarazo y puerperio.